30 de junio de 2026
Nuevas reglas aduaneras: por qué el empresario dominicano necesita más planificación logística que nunca
Importar bien: la nueva ventaja competitiva para las empresas dominicanas
Para muchas empresas dominicanas, importar o exportar mercancía forma parte de la operación diaria. Puede ser una pyme que trae productos para vender, una empresa industrial que importa materia prima, un negocio que necesita repuestos, una tienda que compra inventario en el exterior o una compañía que exporta sus productos a otros mercados.
Pero en el comercio internacional actual, mover mercancía ya no depende solamente de conseguir un proveedor, pagar una factura y esperar que la carga llegue.
Hoy, la logística exige más organización, más documentación, más cumplimiento y más conocimiento técnico.
En República Dominicana, el marco aduanero ha venido modernizándose con la Ley 168-21 de Aduanas, promulgada en agosto de 2021, que sustituyó una legislación anterior y buscó adaptar el sistema aduanero a nuevas tecnologías, acuerdos comerciales y procesos de facilitación del comercio. La Dirección General de Aduanas explica que esta ley incorporó aspectos como trazabilidad electrónica, inspección no intrusiva, transmisión anticipada de manifiestos y figuras vinculadas a operadores logísticos y centros logísticos.
Más recientemente, el Decreto 609-24, vigente desde el 21 de febrero de 2026, ha sido señalado como parte de un nuevo escenario operativo para importadores, exportadores, agentes de aduanas y demás actores del comercio exterior, al establecer mayores exigencias de organización, formalización y cumplimiento.
En otras palabras: el país avanza hacia una aduana más moderna, pero también hacia una operación empresarial que requiere más preparación.
El nuevo reto: no basta con importar, hay que importar bien
Para un empresario dominicano, un error en aduanas puede tener consecuencias importantes.
Una factura incompleta, una descripción incorrecta del producto, una clasificación arancelaria mal aplicada, documentos vencidos, permisos no gestionados o información inconsistente pueden traducirse en retrasos, costos adicionales, multas, almacenamiento inesperado o mercancía detenida.
Y cuando la mercancía se retrasa, el impacto no se queda en el puerto o en el aeropuerto. Llega directamente al negocio.
Puede afectar la reposición de inventario, la entrega a clientes, una promoción comercial, una producción industrial, una venta comprometida o la reputación de la empresa.
Por eso, en el entorno actual, la logística no debe verse como un trámite operativo. Debe verse como una decisión estratégica.
El empresario que planifica mejor, documenta mejor y trabaja con aliados especializados tiene más posibilidades de reducir riesgos y mantener su operación funcionando con mayor fluidez.
Más formalización, más documentación, más responsabilidad
Uno de los cambios más importantes del nuevo contexto aduanero es que las empresas deben estar más organizadas internamente.
De acuerdo con análisis recientes sobre el Decreto 609-24, las personas jurídicas vinculadas al comercio exterior deben prestar atención a documentación como certificaciones fiscales, actas societarias, declaraciones juradas, identificación de beneficiarios finales, validaciones bancarias y posibles inspecciones para verificación de domicilio. Esto implica mayor actualización documental, estructura administrativa y acompañamiento técnico.
Para una gran empresa, esto puede representar un ajuste de procesos. Para una pyme, puede sentirse como un reto mayor.
Y ahí es donde contar con un aliado logístico experimentado marca una diferencia.
Porque muchas veces el empresario no tiene tiempo ni personal interno para dominar cada detalle del proceso aduanal. Su prioridad es vender, producir, atender clientes, manejar inventarios y hacer crecer su negocio.
Pero la mercancía necesita cumplir. Y cumplir requiere conocimiento.
La aduana moderna también busca facilitar el comercio
Es importante aclarar algo: la modernización aduanera no debe verse solamente como más requisitos. También busca facilitar el comercio, mejorar la trazabilidad, reducir tiempos y hacer más competitivo al país.
La propia DGA destaca que la Ley 168-21 es un pilar para consolidar a República Dominicana como hub logístico regional. Entre sus elementos incluye la conceptualización de centros logísticos, operadores logísticos, sistema de comunidad logística, transmisión anticipada de manifiestos y recepción de documentación de importación en idioma inglés.
Además, iniciativas como el programa de Despacho en 24 Horas apuntan a generar ahorros, mejorar la planificación y permitir que los importadores puedan llevar sus productos al consumidor final con mayor rapidez.
La DGA también ha informado avances en automatización y simplificación del despacho. En una publicación institucional, señaló que el 68 % de los importadores que habían despachado en 24 horas o menos eran pequeños y medianos, lo que muestra que estas herramientas no están pensadas solo para grandes empresas.
La oportunidad está ahí. Pero para aprovecharla, las empresas deben llegar preparadas.
La clasificación arancelaria: un detalle que puede cambiarlo todo
Uno de los puntos más sensibles para cualquier importador es la clasificación arancelaria.
Cada producto debe declararse correctamente según su naturaleza, composición, uso y partida correspondiente. De esa clasificación dependen impuestos, permisos, requisitos y tratamientos aplicables.
Un mismo producto puede tener implicaciones distintas dependiendo de cómo se clasifique. Y un error en esa etapa puede generar diferencias de pago, observaciones, rectificaciones o retrasos.
Por eso, no basta con decir “voy a traer mercancía”. Hay que saber qué se está trayendo, cómo se declara, qué documentos necesita y qué autoridades pueden intervenir.
La DGA ha puesto a disposición herramientas digitales como SIREVUCE, que permite a importadores y exportadores consultar requisitos y permisos gestionados a través de la Ventanilla Única de Comercio Exterior, así como realizar consultas por subpartida arancelaria y descripción de producto sobre impuestos aduanales y disposiciones sanitarias o administrativas.
Este tipo de herramientas es muy valioso, pero también requiere interpretación y experiencia. La tecnología ayuda, pero el criterio técnico sigue siendo esencial.
Cumplimiento aduanal: una inversión, no un gasto
Muchos empresarios ven el cumplimiento aduanal como un costo administrativo. Pero en realidad, debería verse como una inversión en continuidad operativa.
Una empresa que organiza bien sus documentos, verifica requisitos antes de embarcar, declara correctamente y trabaja con procesos claros puede evitar retrasos que cuestan mucho más que la prevención.
Pensemos en algunos ejemplos:
Una tienda que importa mercancía para una temporada específica no puede darse el lujo de que sus productos lleguen tarde.
Una empresa que trae materia prima necesita que el insumo llegue a tiempo para no detener producción.
Un negocio que importa repuestos debe responder rápido a sus clientes.
Una pyme que compra para revender necesita conocer sus costos reales antes de fijar precio.
Una empresa que exporta debe cumplir tiempos y requisitos para mantener la confianza de sus compradores internacionales.
En todos estos casos, el proceso aduanal no es un trámite aislado. Es parte de la promesa comercial de la empresa.
El comercio exterior dominicano está creciendo y exige más preparación
República Dominicana participa cada vez más activamente en el comercio internacional. La DGA cuenta con un dashboard de comercio exterior que permite consultar estadísticas de importación y exportación de mercancías en valor FOB, con datos disponibles de los últimos 10 años y variables como régimen aduanero, administración de ingreso, subpartida arancelaria y país de origen o destino.
Ese nivel de información refleja una realidad: el comercio exterior dominicano es cada vez más medible, más digital y más trazable.
También significa que las empresas deben operar con mayor formalidad. En un entorno donde la información se cruza, se valida y se registra digitalmente, la improvisación se vuelve más riesgosa.
La modernización del sistema aduanero no elimina la necesidad de apoyo experto. Al contrario, la hace más importante.
OEA y confianza: hacia una cadena logística más segura
Otro dato relevante para los empresarios es el crecimiento del programa Operador Económico Autorizado, conocido como OEA.
En septiembre de 2025, la DGA informó que República Dominicana contaba con 685 empresas certificadas como OEA, frente a 303 en agosto de 2020. También se indicó que 429 correspondían a la modalidad OEA Estándar y 251 al OEA Simplificado, este último orientado especialmente a pequeñas y medianas empresas.
Este avance muestra hacia dónde se dirige el comercio exterior: más confianza, más seguridad, más trazabilidad y más cumplimiento.
El mismo reporte indica que las empresas OEA han incrementado su participación en el comercio exterior, pasando de representar 22.56 % del valor FOB importado antes de la pandemia a 41.37 %.
Para los empresarios, el mensaje es claro: las empresas mejor organizadas y más confiables tienen mayores oportunidades de beneficiarse de procesos más ágiles y de un ecosistema logístico más competitivo.
¿Qué debe considerar un empresario dominicano antes de importar?
Antes de iniciar una importación, una empresa debería hacerse varias preguntas clave:
¿Estoy registrado correctamente como importador?
¿Tengo la documentación fiscal y societaria actualizada?
¿Conozco la clasificación arancelaria de mi producto?
¿Sé si requiere permisos especiales?
¿Tengo clara la factura comercial, lista de empaque y documentos de transporte?
¿Conozco los impuestos y costos asociados?
¿Sé cuánto tiempo puede tomar el proceso?
¿Tengo un aliado que pueda orientarme si surge una observación?
¿Estoy considerando el costo logístico completo, no solo el precio de compra?
Estas preguntas pueden parecer técnicas, pero tienen impacto directo en el negocio.
Porque una importación mal planificada puede convertir una buena oportunidad comercial en un problema operativo.
EPS: un aliado para simplificar procesos complejos
En EPS entendemos que, para un empresario, importar o exportar no debería convertirse en una carga de incertidumbre.
Por eso, más que mover mercancías, acompañamos procesos.
Nuestro equipo especializado y experimentado conoce la importancia de la documentación correcta, la coordinación oportuna, la orientación al cliente y la gestión logística integral. Desde la recepción de información hasta el movimiento de la carga, el objetivo es que cada cliente tenga mayor claridad, respaldo y confianza en cada etapa.
Para una empresa, contar con EPS significa apoyarse en un aliado que entiende los retos del comercio exterior y que puede ayudarle a manejar sus envíos de forma más ordenada, segura y eficiente.
Porque muchas veces el empresario no necesita convertirse en experto aduanal. Necesita tener a su lado un equipo que sí lo sea.
EPS puede acompañar a sus clientes en procesos como orientación sobre requisitos, coordinación documental, gestión logística de carga, courier, distribución nacional y seguimiento de envíos, siempre con el respaldo de personal capacitado y con experiencia en operaciones locales e internacionales.
En un contexto donde las reglas cambian, los procesos se digitalizan y el cumplimiento se vuelve más importante, tener un aliado logístico confiable puede marcar la diferencia entre una operación fluida y un retraso costoso.
La logística como ventaja competitiva
Las nuevas reglas aduaneras no deben verse únicamente como una exigencia. También pueden ser una oportunidad para que las empresas dominicanas se organicen mejor, reduzcan riesgos y compitan con mayor profesionalidad.
Un negocio que domina sus procesos logísticos puede comprar mejor, vender mejor, cumplir mejor y crecer con mayor seguridad.
En cambio, una empresa que improvisa puede enfrentar retrasos, costos inesperados y pérdida de oportunidades.
La diferencia muchas veces está en la planificación.
Y en la logística moderna, planificar bien significa trabajar con aliados que conozcan el camino.
Conclusión
El comercio exterior dominicano está evolucionando. Las aduanas son más digitales, los procesos exigen más trazabilidad y las empresas necesitan más organización para operar con éxito.
Para el empresario dominicano, esto representa un llamado claro: importar o exportar requiere preparación, documentación y acompañamiento experto.
En EPS estamos preparados para acompañar a nuestros clientes en ese camino, con soluciones de courier, carga y distribución nacional respaldadas por un equipo especializado y experimentado.
Porque en la nueva realidad aduanera, no se trata solo de mover mercancía. Se trata de moverla bien. Con cumplimiento. Con planificación. Con confianza. Y con un aliado que entienda que detrás de cada carga hay una empresa, una inversión y una oportunidad de crecimiento.








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